enero 02, 2011

Los mercados de la fe

Desde muy temprano el hombre ha preferido creer las mejores
historias y no apegarse a una realidad lógica.
Hugo de la Cruz Sánchez

Dada la importancia que tiene en nuestras vidas, y ante la variedad de formas en que lo hemos plasmado, Dios es un ser espiritual y perfecto que ningún ser humano conoce en apariencia, o al menos es la idea más sosegada que tenemos. Todos requerimos la ayuda del Dios alguna vez, pero ha pensado, ¿qué tan exigente es ese ser con nosotros?, si pertenece a alguna religión cual sea, seguramente piensa que su actuar es el que a Dios le agrada, porque a usted le gusta también y se siente cómodo y, si no, seguramente lo arreglará con una oración de perdón.
Nada inusual resulta escuchar la palabra religión en nuestro vocabulario, de hecho, es un término bien constituido, pero en realidad es algo intangible, que no existe, que no se ve. Resulta sorprendente tal vez, pero lo que ha su Dios le importa es la fe y no su religión; la fe es una virtud especial de los hombres encaminada a una confianza superior. La religión por su parte, es un conjunto de creencias que obligan a realizar actos inquebrantables bajo normas y políticas de castigo; sí, hay mucha diferencia entre ambas.

Conozco infinidad de personas que plantean pertenecer a los verdaderos hijos de Dios, pero, habría que especificar qué Dios. El Dios Católico, Mormón, Testigo de Jehová o Cristiano; muchos pensarían que es el mismo, sin embargo, cada uno dicta diferentes cosas para actuar.
Resulta cierto creer en la existencia de un Dios, seríamos muy egoísta si no lo hiciéramos, aunque no hay nada que nos confirme lo predestinado por Dios para nosotros. La biblia, por ejemplo, no es un texto fidedigno que pueda demostrarlo, mucha gente aferrada niega esto, pero la biblia se compone de 27 libros, 21 de ellos son cartas y todas las traducciones son copias de copias de copias; de hecho, nadie estudia la biblia en sus idiomas originales como griego o arameo, sólo leen biblias de compañías editoriales modernas y los creyentes tienen respaldo de su propia fe, pero de nada realístico.
Hablábamos de la existencia cierta de un Dios, pero no de una religión, la religión decía Carlos Marx, es el opio del pueblo. Los católicos, por ejemplo, dicen que Jesucristo fundó el catolicismo, pero su biblia no respalda esto. De hecho el catolicismo surgió con el movimiento del emperador Constantino en el año 325, donde se desprendieron los concilios de Nicea y Trento, mismos que establecen el contenido de la actual biblia. Es decir, el mundo lee un libro compuesto por un ser humano, no escrito por Dios.
A decir de los Testigos de Jehová, quienes tuvieron un fundador llamado Charles Taze Russell, de quien se ha comprobado su nexo con la masonería y del cual se derivaron las absurdas creencias que actualmente tienen, por mencionar nada, tomando en cuenta cuánta gente a muerto por necesitar una transfusión sanguínea.
Otro grupo selectivo son los mormones o la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, lugar donde “ayudan” a tener una vida plácida y alegre; lo que la gente no sabe es que se enamoran en realidad de la iglesia y no de las enseñanzas del Dios, del que argumentan es un ser exaltado con cuerpo de humano y que Jesucristo nació de una relación carnal de éste con María. Su fundador otro americano, José Smith, quien erró en la traducción de su Libro de Mormón al decir que Jesucristo nació en Jerusalén, y no en Belén. Queda claro que fue un hombre quien escribió ese libro, pues al Dios no le quedaría grande hacerlo.
Es cierto que el mal prevalece sobre el sistema de este mundo corrompido y la religión es uno de los medios que se utiliza para separar al hombre. Ese mismo mal, le ha provisto a la humanidad millones de dioses falsos para que los adoren, y en su débil imaginación, el hombre a adorado todo, desde insectos, rocas, ríos, ídolos y aún más, al mal mismo. Dentro de cada creencia, todas las religiones son bienvenidas, pero para ser un verdadero discípulo, se debe renunciar a todo lo falso, lo irreal, lo inexistente. Y aquí, la fe debe ser su principal guía... y sin embargo... ¿se mueve?

1 comentario:

gU@d@LupE dijo...

Yo veo a la religion como un regimen de control sobre las mentes mas debiles, usada por muchos solo con el fin lucrativo.
pero a la vez necesaria para encontrar una explicacion a nuestra existencia. Guadalupe Tobon