Hugo
de la Cruz Sánchez
Su casa huele a
libros, a libros de historia que alimentan su orgullo. Dice que prefiere el
silencio que el ruido de los carros o el bullicio de los trabajos cotidianos.
Allá en Tepecoacuilco, Guerrero, vive sola y aislada.
Maestra de
profesión e historiadora por convicción, ella es poseedora de uno de los
linajes más emblemáticos de la nación. Su nombre es Petra y sus apellidos
Carranco Ávila, es la cuarta generación de los descendientes de José María
Morelos y Pavón, para muchos, el más destacado héroe independentista de México.
Aunque poco
reconocida, la maestra "Petrita", como suelen llamarla sus conocidos,
es una de los 13 tataranietos del 'Siervo de la Nación' y se ostenta
vanagloriada de ese título.
"Mi abuelo es
nada más y nada menos que el Generalísimo Morelos, a veces cuesta asimilarlo
mucho pero de pronto te das cuenta que eres parte de ese legado maravilloso que
dejó un hombre comprometido con su patria", cuenta pegada al teléfono
desde su natal Tepecoacuilco de Valerio Trujano, Guerrero, uno de los
municipios destacados históricamente en esa entidad por ser cuna del General
Valerio Trujano -del que lleva su nombre- y por ser uno de los centros de
planeación estratégica durante la lucha de independencia.
Linaje providente
La de la familia
Carranco y propiamente la de Petra, es una historia tergiversada a la que el
mérito no corresponde. Injusticia, desconocimiento o como sea, la vida de esta
mujer ha sido igual de sacrificada que la del resto de sus hermanos y primos.
"Nuestros
abuelos nos contaban que para cortar ruta hacia Acapulco y debido a la poca
trascendencia comercial que tenía esa zona, Don José María Morelos prefirió
abrirse paso por Tepecoacuilco, y aquí fue donde conoció a
Doña Francisca Ortiz, de la que se enamoró", dice a media risa.
Doña Francisca Ortiz, de la que se enamoró", dice a media risa.
En los primeros
años de la lucha por la independencia de México, Morelos se mantuvo en el
occidente del país teniendo una relación con su enamorada. Al cabo de pocos
meses, y tras la muerte de Don Miguel Hidalgo y Costilla, Morelos tomó, como
históricamente se sabe, el control de la guerra y abandonó a Doña Francisca
Ortiz sin saber que estaba embarazada.
Pero Morelos no
era el único obsesionado con esa mujer de fina cara y largo cabello, en ese
mismo lugar, Don Matías Carranco también la pretendía, por lo que en un
arranque de valentía la robo y la llevó consigo a sabiendas de su embarazo.
"Como en esos
tiempos la Santa Inquisición todavía mataba a los hijos de los sacerdotes, mi
abuelo Don Matías Carranco decidió darle apellido al hijo de Don José María
Morelos, pero también lo hizo por pena, así que cuando nació se llamó José Vicente
Carranco Ortiz", cuenta Petra.
'No somos
traidores'
El movimiento
insurrecto obligó a muchos en la Nueva España a tomar medidas drásticas a fin
de salvaguardar a sus seres queridos. Entonces Matías Carranco tuvo que unirse
a las tropas realistas y buscar el abate de Morelos y sus hombres, y así lo
logró un noviembre de 1815 en Temalac, Guerrero.
"Es por eso
que equivocadamente aquí a nuestra familia, la de los Carranco, nos llaman
traidores, lo que mucha gente no sabe es que en realidad se trató de un pleito
de amores que tenían mis abuelos", agrega.
Y a partir de José
Vicente Carranco, se desprende la línea genealógica de Petra, sus tres hermanos
y 10 primos. Su abuelo se llamó Emilio Carranco y su padre Rufino Carranco.
Pero es
precisamente la intriga de los pobladores de Guerrero la que aún mantiene en
duda la veracidad de la historia de José María Morelos y de la familia
Carranco.
"Muchos no
saben que Morelos sí reconoció a mi abuelo José Vicente, de hecho vino a
buscarlo antes de su muerte, y le heredó un reloj y una navaja que ahora tiene
uno de mis primos, aunque muchos desconfían de que sea verdad porque dicen que
no está su misal, pero ese está en poder de otras personas que se lo
llevaron", explica.
Agradecida
Hoy, a sus 77 años
de edad, Petra Carranco se siente agradecida con la vida, aunque el linaje del
cura Morelos y Pavón no le haya heredado mucho. "Soy su nieta y no crean
que por eso soy rica, vivo humildemente en mi pueblo donde trato únicamente de
ayudar a comprender la historia del modo correcto", dice.
Después de ella
tres generaciones más están presentes bajo el apellido Carranco pero con sangre
morelense.
Y desde la sala de
esa casona, ahí donde está la foto de sus bisabuelos y abuelos y un dibujo en
blanco y negro del Generalísimo, Petra dice: "La mayoría somos como mi
abuelo el General, fuertes, aguerridos y necios, eso es precisamente lo que
tratamos de enseñarle a nuestros hijos y nietos, y queremos que lo sean todos
los mexicanos aún en tiempos difíciles, que aprendan a ser hombres de carácter,
pero sobre todo, hombres comprometidos con Dios y con este maravilloso, hermoso
y providente país llamado México".
Nombre: Petra Carranco Ávila
Edad: 77 años de edad
Origen: Tepecoacuilco de Valerio Trujano,
Guerrero.
Destacado: Es la tataranieta de José María
Morelos y Pavón, aunque no ha escrito libros ha colaborado con decenas de
ensayos que radican en las bibliotecas de Guerrero.
Profesión: Maestra egresada por la Escuela
Normal Superior de Chilpancingo y especializada en Historia por la Universidad
Autónoma de Guerrero.
Escrito favorito: "Los Sentimientos de
la Nación", escrito por su tatarabuelo.
"La grandeza de un país se forja con la grandeza de sus hombres. Esos que aman y dan la vida por sus ideales puros y auténticos".
Petra Carranco Ávila,Tataranieta de José María Morelos y Pavón.




No hay comentarios:
Publicar un comentario